Ese día en que ponemos todos los detalles al descubierto, ese día en el que todas las ideas que hemos estado recopilando salen a la luz para hacer brillar más si puede a nuestra pequeña princesa.
Esa, con las ideas muy claras, que no nos damos cuenta de ello, pero se hace mayor y toma sus propias decisiones, y nos deja en ocasiones con la boca abierta, porque nosotros seguimos viéndola como nuestra pequeña, a la que tenemos que cuidar como nuestro más valioso tesoro.
Su cara es de felicidad absoluta y eso es lo que se quedará en nuestras retinas grabado para siempre.
¡¡¡Pequeña gran Ainoa , sé muy feliz!!!
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