Vamos a coger un tren, el que queramos, porque ese será o no
el adecuado, pero es nuestro tren, el más bonito del mundo, el que nos lleva
donde queremos y sólo nosotros podemos cambiar de vagón en el momento que
queramos.
Habrá momentos que montaremos en un vagón equivocado, pero
no os preocupéis porque ese vagón nos enseñará siempre algo, sabemos que para
la próxima estación con cambiarnos a otro será suficiente, habrá ocasiones en
las que pasemos por un túnel y lo veamos todo muy oscuro, tranquilos que el
túnel pasa, y de ahí también cogeremos algo importante, hay que sacar la luz de
los túneles.
Cada uno tenemos nuestro tren y nuestros pequeños Aarón y
Daniel, acaban de coger el suyo en la estación…aprovechad todos los que estáis
a su lado de disfrutar del camino.