Cuando tenemos una pequeña temperamental en casa, que parece que se come el mundo y que nada puede controlar a ese caballo desbocado que lleva dentro, intentamos hacerle ver con mil y una trama que hay que tomarse las cosas de otra manera, bueno pues llega un día que nuestra pequeña descubre que su pasión es “la gimnasia rítmica”, un deporte que no es nada fácil, porque requiere de un talento especial y muuucha disciplina, pues eso es lo que a nuestra pequeña fierecilla la hace transformarse y encontrar el yin y el yang.
Y nuestra pequeña, que ya ha empezado a crecer aún hay veces que no es capaz de controlar sus emociones porque Clara es así, espontanea, y viva, muy viva, y que no cambie porque las emociones hay que mostrarlas y dejar que todo fluya disfrutando de cada momento.
No cambies Clara!!!!
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